Yugo desigual (one shot)

Yugo desigual


Todo comenzó cuando acepté el reino de luz, sabía que nada volvería a ser lo mismo pues el cambio de las tinieblas a la luz no dejaba espacios para los grises, aunque mis amistades del reino de mentira se habían apartado al cambiarme de reino, hubo uno que no se alejó de mí, por lo que seguí frecuentando a aquella amistad aparentemente inofensiva.

El tiempo pasó, y aunque pude conocer nuevos ciudadanos del reino de luz, ninguno parecía aceptarme por mi antigua ciudadanía, pero, aun así, ahí estaba él, mi antiguo amigo del reino de mentiras, sentía que solo él me aceptaba, que solo con él podía ser yo, así que, como era de esperarse mi corazón comenzó a entrelazarse con el suyo, creí ser fuerte e intentaba refugiarme en el rey de luz quien sabiamente en sus escritos me aconsejaba alejarme de él.

La realidad es que la ausencia de una amistad física… O más allá, la ausencia de un compañero de vida comenzaba a consumirme.

Por un tiempo decidí apartarme de él, y él parecía entenderlo, pero de pronto, él comenzó a llamar mi atención nuevamente, y así volvimos, la amistad se volvió más fuerte y de ahí comenzó una relación, ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas?, esa sabia pregunta rondaba mi mente pues tenía toda la razón, me encontraba en yugo desigual con un incrédulo.

Los ciudadanos del reino de luz cada vez se alejaban más, si en un principio no me aceptaban, hoy su orgullo los llenaba al creer que “siempre tuvieron razón”.

Decidí hablar con el rey de luz una vez más para exponerle mi caso, pues cada vez sentía que mi luz comenzaba a apagarse y ya no era la misma de cuando había cambiado de reino.

-Hija mía. -Respondió él con una voz llena de amor. -No te das cuenta que él está robando más que tu corazón, está robando tu sonrisa, está robando tus sueños y te está alejando de mi lado, escucha hoy mi voz, entiende que los ciudadanos del reino de mentiras viven ahí precisamente por eso, porque sus palabras y acciones son mentiras, el príncipe de ese reino lo está usando para que vuelvas a las tinieblas, recuerda de dónde te rescaté, y aunque tus hermanos del reino de luz te desprecien, de ellos me encargaré yo, recuerda que yo soy tu rey, en quien debes poner tu mirada, recuerda que te hice vestir lino fino porque te hice mi pequeña princesa. – Hizo un silencio. – Sé lo que piensas, pero él ya tomó su decisión y hagas lo que hagas no cambiará su residencia, ahora escucha mi voz y toma tú tu decisión.

Servir al reino de luz, o servir al reino de mentiras, nadie puede servir a dos señores, mi decisión está tomada…


C. Poeta del cielo - Arabella M

11 Febrero 2021

Toda gloria a Dios

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