Agua de vida

Hay momentos en los que nos sentimos sin ganas de vivir, la rutina se vuelve pesada, comenzamos a sentir que nuestra vida no tiene valor, ni propósito, que solo somos un cuerpo errante que todos ven pero que por dentro está vacío, que vive por que debe vivir y no porque quiera hacerlo.



Vivir no es fácil, Jesús dijo que tendríamos aflicciones, que la gente nos aborrecería, nos despreciaría, pero también dijo que aún con todo eso siguiéramos confiando porque él venció al mundo.
Vivir no es fácil, lo sé, a veces puedo ver cómo el tiempo pasa y nada cambia, como si viera que este se desliza por mis manos como agua que fluye y desaparece, pero aun así, sigo confiando en que lo que hay frente a mi será mejor que lo que hay detrás, vivo por fe, porque he creído en aquel que da agua de vida, porque confío en que esa agua que se desliza por mis dedos terminará cayendo en un mar de bendiciones, un mar que sobre el un día yo caminaré para llegar a los brazos de mi maestro…

C. Poeta del cielo 


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